Mausoleo de Halicarnaso

Musoleo de Halicarnaso

Investigado por: Andrea Bucheli y Nadia Moreno

1.ANTECEDENTES HISTÓRICOS

El Mausoleo de Halicarnaso era una tumba monumental de mármol blanco, y es considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Fue construida en honor a Mausolo (cuyo nombre en griego es Μαύσωλος – Maúsōlos), en ese entonces, Rey de Caria.

Para los historiadores, la vida del Rey Mausolo, no fue destacable, a excepción de la construcción de su tumba. El proyecto fue concebido por Artemisa II de Caria, su esposa y hermana. La construcción empezó durante el reinado de Mausolo y finalizó alrededor del año 350 a.C., tres años después de la muerte de Mausolo y un año después del fallecimiento de Artemisa.

Mausolo fue el gobernante más destacado de la Satrapía de Caria. En aquella época era habitual que el fundador de una ciudad recibiera los máximos honores, por lo tanto debía construirse una tumba en la plaza central para él. Después de la muerte de Mausolo, en el año 353 a.C., fue Artemisa, su esposa, quien le sucedió en el gobierno y en memoria de su difunto esposo convocó a los mejores artistas griegos para que construyeran la tumba del fallecido Rey.

La reina se encontraba cada día más frágil y desanimada por su sufrimiento, razón por la que animaba a los artesanos que realizaban la obra, para conseguir su pronta finalización. Dos años después, la reina murió y su pueblo decidió honrarla depositando su cuerpo junto al de aquel hombre al que tanto había amado.

2. CONSTRUCCIÓN Y CARACTERÍSTICAS

La construcción de esta monumental tumba fue encargada a los arquitectos Sátiros y Piteos. Consistía en una estructura rectangular de 30m por 40m. Sobre ella se encontraban 117 columnas jónicas en dos hileras que sostenían el techo en forma de pirámide escalonada, y sobre este último la estatua de una cuadriga con las efigies del rey y la reina, alcanzando en conjunto unos 50m de altura.

Para completar esta maravilla, los mejores escultores griegos de la época tallaron figuras y relieves en su estructura. El número total de estatuas ascendió a 444, aproximadamente. Culminaba con una gran estatua de un carro y cuatro caballos.

Una vez reunidos todos los maestros en la capital de Caria, se plantearon la división de funciones. Los arquitectos serían Sátiro y Piteo, sin duda con la colaboración de Escopas. La escultura se dividiría de la siguiente forma, según relata Plinio: “La parte que da a oriente la esculpió Escopas, la de septentrión Briaxis, Timoteo, la del mediodía, y la de poniente, Leócares… También tuvo acceso un quinto artista; pues por encima de la columnata se eleva una pirámide de la misma altura que la parte del edificio que está por debajo de ella, y que va estrechándose hasta el vértice en 24 escalones. En su parte más elevada hay una cuadriga de mármol obra de Pitis”.

Dado el lastimoso estado en que ha sido descubierto el Mausoleo, sigue siendo un verdadero problema reconstruir su aspecto, aun con todos los datos arqueológicos y los que proporcionan las fuentes escritas. Estas últimas parecen bastante concretas, sobre todo en cuanto se refiere a las medidas: “De sur a norte se extiende a lo largo de 63 pies (un pie mide unos 30 cm), más estrecho por el frente; su perímetro es de 440 pies. Tiene 25 codos de altura (el codo mide un pie y medio) y está ceñido por 36 columnas… Si se incluye la cuadriga, la altura total del edificio es de ciento cuarenta pies”.

No cabe duda de que el Mausoleo de Halicarnaso fue una obra esencial en la resurrección del orden jónico, que entonces recién comenzaba. Coincide con el inicio de la reconstrucción del inmenso templo dedicado a Artemisa en Efeso, quemado en el 356 a. C.

Por lo que a la decoración escultórica se refiere, era muy profusa: aparte de la cuadriga que coronaba el conjunto, había otras figuras exentas (leones,  grupos con tema cinegético y de sacrificio, varios retratos de cuerpo entero, de los que se conocen bien sólo dos: Mausolo y Artemisa), y, finalmente, en torno al cuerpo del edificio se desarrollaban tres frisos: uno de Centauromaquia, otro de carrera de carros y el tercero, una Amazonomaquia.

Sin embargo lo que más asombra es la relativa homogeneidad del conjunto, prueba del intento unificador que se daba en las grandes obras colectivas. En esas ocasiones, solía tomar el mando del conjunto uno de los artistas, se imponían normativas rígidas (por ejemplo, la sistemática organización del friso de la Amazonomaquia a base de diagonales y de posturas geométricas relativamente simples), y tendían a limarse las peculiaridades personales.

El Mausoleo fue, para todos los que en él trabajaron, un verdadero trampolín hacia la fama. Sátiro y Piteo escribieron un libro sobre el monumento y, como dice Plinio, “la reina (Artemisa) murió antes de que estuviera acabado, pero, a pesar de ello, la obra no se paró hasta que estuvo concluida, pues ya los propios artistas se dieron cuenta de que éste era un monumento a su propio arte y gloria”.

3. ¿POR QUÉ SE LO CONSIDERA PARTE DE LAS 7 MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO?

Es considerado parte de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo por su majestuosa arquitectura. La construcción de esta monumental tumba, de los arquitectos Sátiros y Piteos, fui realizada en base a la inspiración de la arquitectura tradicional anatolia y griega. Aunque el Mausoleo fue construido con ladrillos, éstos fueron recubiertos con mármol blanco de las islas de Proconesia (Mar de Mármara), con unos acabados espléndidos, la magnificencia de la obra hizo que Antípatro de Sidón la incluyera en su catálogo de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y que se llamara de ahí en adelante Mausoleo a las tumbas monumentales.

4. SIGNIFICADO DEL LUGAR

El Mausoleo está ubicado en Halicarnaso, en la Caria (actualmente Bodrum, Turquía), un estado del Asia Menor. Se trata de una ciudad importante y esplendorosa pues el buen sátrapa Mausolo la había llevado a su cenit.

Cuando el Rey falleció, todos los ciudadanos se cuestionaban qué sepulcro sería suficiente para un personaje así, por ello, su viuda Artemisa tomó la decisión de no reparar en gastos; y de pronto, la ciudad entera se disponía a demostrar su reconocimiento haciéndole la sepultura más especial de la historia. Inicialmente, el monumento fue considerado una tumba suntuosa.

5. LA DESTRUCCIÓN DEL MAUSOLEO

Apenas dieciséis años más tarde de su construcción, en el año 334 a. de C., Alejandro Magno destruyó la ciudad. Durante varios siglos, el Mausoleo soportó las adversidades climáticas, a pesar de la invasión de este hombre, de los bárbaros y  de los árabes. Sin embargo, un terremoto en el año 1404, destruyó casi en su totalidad el monumento, y tras varios saqueos, los Caballeros de San Juan terminaron de arrasarlo, utilizando los restos, para la construcción del Castillo de San Pedro de Halicarnaso. Desde entonces, el Mausoleo de Halicarnaso desapareció físicamente.

La estatua superior es lo único que se salvó y perdura hasta el día de hoy en el Museo Británico de Londres.

BIBLIOGRAFÍA

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